
En la Bombonera y con un gol de penal de Pablo Ledesma a trece minutos del final (foto), Boca le ganó 1 a 0 a Huracán y es el único líder del Torneo Apertura, con una unidad de ventaja sobre Independiente y Vélez. Sin lucir, el xeneize fue superior y terminó ganando merecidamente. Huracán jugó con dignidad pero sigue sin ganar en la Bombonera, dónde no vence desde el Metropolitano de 1980.
De entrada, Huracán intentó repetir el planteo que tan buenos resultados le había dado en el inicio del Torneo, al punto que llegaba a la Bombonera con la chapa de único invicto de la competición. Es decir, Mohamed no salió a meterse atrás. Y paró un 3-4-1-2 con clara vocación ofensiva. Así, Huracán arrancó el partido cambiando figuritas con Boca. Lo tuvo Palermo para el xeneize a los 8m, pero su remate dió en el travesaño. Y Huracán respondió con dos situaciones generadas por Cristian Sánchez Prette.
No fue bueno el comienzo de Boca en el partido. Más allá de la mencionada ocasión con que contó Palermo, el xeneize se pareció bastante a aquel inofensivo conjunto de las primeras tres fechas.
Pero este Boca de Russo ya demostró varias veces que jamás pierde la calma. Y esta vez no fue la excepción. Así, con las incursiones ofensivas de Ledesma sobre la derecha, la presencia de Banega en el medio y las proyecciones de Urribarri sobre la izquierda, Boca comenzó a llevar peligro sobre el arco defendido por Barovero. La más clara la tuvo Palermo, a los 36m, cuando cabeceó prácticamente sin marcas y la pelota salió increíblemente por arriba del travesaño. Huracán jugaba cada vez más lejos de los dominios de Caranta. Pero Boca no alcanzó a encontrar la profundidad y la continuidad necesaria para batir a Barovero. Y pese a su cada vez más notorio dominio territorial, debió conformarse con irse al descanso con el partido igualado en cero.
En el complemento, Huracán intentó plasmar nuevamente la receta de su técnico. Pero esta vez la tranquilidad le duró mucho menos: iban 5 minutos cuando Palermo bajó con el pecho un centro desde la izquierda y su zurdazo dió en el travesaño.
Palacio se lucía muy activo tanto por derecha como por izquierda. Pero al xeneize le seguía faltando el último toque para vencer a Barovero. Fue ahí cuando apareció una virtud siempre presente en este Boca de Russo: la paciencia para demoler al rival de turno de a poco, sin desesperarse.
Urribarri salió por un golpe y lo reemplazó el uruguayo González. Por su parte, Gracián reemplazó a un Dátolo que termonó redondeando una correcta actuación. Pero Boca seguía chocando contra Barovero y no fueron pocos los que comenzaron a extrañar a Juan Román Riquelme, el astro que está por volver. Hasta que a los 31m., Palacio buscó un pelotazo largo que cayó sobre la derecha y el arquero visitante, quien ensayaba una salida desesperada, lo chocó y lo derribó. Es cierto que pareció que Palacio buscó ese roce. Pero Barovero, carente de oficio, lo tocó, y Collado acertó en otorgar el penal. Ledesma le pegó con maestría, bien cerca del palo derecho del arquero visitante, y desahogó el grito de gol en la Bombonera.
Así, Boca logró redondear una merecida pero trabajosa victoria, la cuarta consecutiva. El xeneize fue el único grande que ganó en la fecha y aprovechó para instalarse en la punta del Apertura. Siempre es bueno ganar. Y si se es puntero, mucho mejor...
Las cosas en su lugar: Boca único puntero



